Filtrar en casa casi siempre sale más barato que comprar botellas, pero cuánto depende de tu consumo y del precio del agua embotellada en tu zona. Lo importante es hacer la cuenta completa, no solo comparar el precio de compra del filtro.
La fórmula
Coste anual embotellada = litros al año × precio por litro de la botella.
Coste anual filtrando = (precio del equipo ÷ años de vida) + recambios al año + (agua extra consumida × precio del agua de red).
El "agua extra" solo aplica a la ósmosis inversa, que descarta una parte como rechazo. En jarras y filtros de carbón es cero.
Ejemplo de método (pon tus números)
- Consumo: 3 litros al día para beber y cocinar = ~1.100 litros al año.
- Embotellada: multiplica esos 1.100 litros por lo que pagas por litro en garrafas o botellas.
- Filtro de jarra o grifo: suma el precio prorrateado del equipo y el gasto anual en cartuchos.
- Ósmosis inversa: añade el coste del equipo a 5-7 años, los juegos de filtros y el agua de rechazo.
- Resta. La diferencia suele ser favorable al filtro, y más cuanto mayor es el consumo.
Como referencia general: el agua embotellada cuesta muchas veces más por litro que el agua de red filtrada, incluso contando recambios. El filtro se amortiza normalmente en meses, no en años.
El lado ambiental
Cada litro embotellado arrastra plástico, transporte y llenado. Pasar a agua filtrada reduce de forma directa los envases de un solo uso de tu casa. La ósmosis inversa tiene su propia contrapartida (el agua de rechazo), que puedes mitigar con equipos de mejor ratio o reutilizando ese agua para fregar o para las plantas.
Cuándo NO ahorras
- Consumo muy bajo y equipo caro: la amortización se alarga.
- No cambiar los cartuchos a tiempo: el equipo deja de filtrar y el gasto se vuelve inútil (ver cada cuánto cambiarlos).
- Comprar por encima de lo que necesitas: una ósmosis inversa para un problema que resolvía un filtro de carbón.
Este artículo es información general y puede quedar desactualizado. No sustituye el análisis del agua de tu vivienda ni el consejo de un instalador o profesional sanitario. Revísalo con la ficha técnica del producto y la normativa de tu país.